Un “no”, un móvil y un niño que insiste. Así comienza Perder, un cortometraje que, en apenas 9 minutos, pone sobre la mesa una de las tensiones más presentes en la actualidad: la relación con las pantallas.

Darío tiene 6 años y quiere el móvil. A partir de este gesto cotidiano, la historia construye un relato cercano sobre límites, frustración y dinámicas familiares que el alumnado reconoce fácilmente. Pero, más allá del conflicto, el corto deja una idea flotando:

¿Qué estamos perdiendo cuando el móvil ocupa tanto espacio?

Recomendado a partir de 1º de ESO, Perder funciona muy bien en el aula por su sencillez y su capacidad para generar reflexión desde lo cotidiano.

💡 Ideas para trabajar Perder en el aula

Antes de ver: conectar con su realidad
Invita al alumnado a reflexionar brevemente sobre su uso del móvil y cómo se sienten cuando no pueden usarlo.

Después del visionado: abrir conversación
Analizar el comportamiento del protagonista y las reacciones familiares permite hablar de límites, frustración y convivencia desde situaciones cercanas.

Actividad creativa: lo que no se ve
Proponer que imaginen una escena alternativa o un final distinto ayuda a profundizar en el mensaje del corto y a desarrollar su mirada crítica.

Pequeño reto en el aula o en casa
Reducir el uso del móvil durante un día y observar qué cambia en su rutina puede ser un buen punto de partida para una reflexión más personal.


Perder no habla solo de un dispositivo, sino de tiempo, atención y vínculos. Una historia breve que puede abrir conversaciones necesarias dentro y fuera del aula.