En el IES Las Norias, la profesora Estela Pujalte ha encontrado en el cine corto una poderosa herramienta educativa para despertar la reflexión y el pensamiento crítico en su alumnado. En una reciente entrevista, Estela nos contó cómo utiliza nuestra web para dinamizar sus clases y fomentar el debate a partir de los cortometrajes y fichas de trabajo que ofrecemos.
“De vez en cuando ojeo vuestra página, que es súper interesante y muy útil, sobre todo por las fichas de trabajo que facilitáis”, nos comentaba. “Cuando veo algo que me puede interesar, lo utilizo en clase para reflexionar sobre distintos temas”.
💡 Cortos para reflexionar y debatir
Estela aprovecha la flexibilidad del nuevo currículo para incorporar el visionado de cortometrajes en sus clases, especialmente en 4º de ESO, donde apenas utiliza libro de texto.
“Cada dos o tres semanas les pongo un corto. Ellos se entretienen y nos da para el debate”, explica. Tras la proyección, propone un diálogo abierto o una pequeña reflexión escrita, inspirándose en nuestras fichas de trabajo.
“Las fichas están muy bien, son muy orientadoras. Me ayudan a guiar el debate y también a reflexionar yo misma sobre algunos temas”.
🎥 Historias que dejan huella
Entre los cortometrajes que más han gustado a su alumnado, Estela recuerda varios ejemplos:
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Una terapia de mierdas, “chulísimo”, dice entre risas. Basado en hechos reales, juega con el poder de los bulos y la credulidad social. “El título es escatológico, pero está muy bien hecho y a los chavales les encanta”.
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Abril se fue en septiembre, que aborda el tema del suicidio, un tema delicado pero necesario para generar reflexión.
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La gran obra, una joya que trata temas como la desigualdad y la xenofobia.
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El trono, Me alegro verte (con Alba Flores) o 24/7, ejemplos de cortos que mezclan humor, emoción y crítica social.
💬 El cine como puerta de entrada al diálogo
Para Estela, los cortos son una manera natural de introducir temas complejos entre los adolescentes.
“Si yo entrara en clase diciendo ‘vamos a hablar del suicidio’, sería mucho más aburrido. Pero si les pones un corto, ellos se implican y reflexionan. Ver algo audiovisual para ellos siempre es un descanso, y al mismo tiempo aprenden”.
Su experiencia demuestra que el formato breve y visual del cortometraje puede ser una herramienta pedagógica potente, capaz de combinar entretenimiento, educación en valores y pensamiento crítico.


